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LAS OBRAS: CAPITAL FEDERAL: CASTAÑARES
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1º de Junio 2009
YA SON 500 LOS TRABAJADORES DE LA MISION SUEÑOS COMPARTIDOS EN CASTAÑARES

El significativo avance de la obra en Castañares, que la Misión Sueños Compartidos de la Fundación Madres de Plaza que lleva adelante con fondos aportados por la Subsecretaría de Obras Públicas, crece en forma significativa. La urbanización integral del barrio, que constará de 700 viviendas totalmente equipadas y amuebladas para aproximadamente unos 3500 habitantes, escuelas, centro de salud, áreas deportivas y de uso múltiple, es levantado por los vecinos de los barrios INTA, Obrero y Bermejo (linderos a la obra) y las familias que conformaban el asentamiento conocido como “Autopista 7” o “Villa Cartón”. Para tal fin, los trabajadores son capacitados en todos los oficios relativos a la construcción, y se los contrata con todos los derechos que la legislación otorga, pues el trabajo digno es la consiga central de los emprendimientos llevados a cabo por las Madres de Plaza de Mayo.

Marzo de 2008
LA OBRA

A lo largo de la calle Castañares y llegando a la Avenida General Paz, en Villa Lugano, se extiende la obra de Castañares, sobre un predio de 3,5 hectáreas. En marzo de 2008 se alambró el predio y en abril los trabajadores ya estaban comenzando con la capacitación teórica; luego, con las prácticas que se organizaron en el obrador de Piletones pudieron realizar sus primeras demostraciones de lo que estaban y habían ido aprendiendo. En mayo comenzaron a levantar la obra, que está previsto se complete en tres años.

Quienes construyen día a día la obra en Castañares provienen de cuatro barrios: INTA, Obrero y Bermejo (linderos a la obra) y las familias que conformaban el asentamiento conocido como “Autopista 7” o “Villa Cartón” y que hoy día se hallan viviendo en el centro de evacuados dispuesto por el Gobierno de la Ciudad en el Parque Roca. Inicialmente, la obra de Castañares surgió porque las Madres quisieron sumar a Sueños Compartidos a los vecinos de Villa Cartón, tras el incendio que sufrieron estas familias el 8 de febrero de 2007. Así comenzó el sueño que incluyó luego también a los barrios linderos al predio de la obra.

En total los trabajadores son cerca de 250 obreros y obreras y personal de cocina, administración y seguridad que, prácticamente, no tenían antes oficios relacionados con la construcción. Como en Sueños Compartidos todos pueden participar, el Jefe de Obra inauguró también una huerta para que algunas personas con capacidades especiales o enfermedades que las inhabilitaban para participar en la construcción pudieran trabajar y generar alimentos para la cocina del obrador y las casas de los trabajadores.

La obra en Castañares consiste en una urbanización integral que incluye un complejo de 780 viviendas de departamentos, de las cuales 220 serán destinadas a las familias de Autopista 7. Las viviendas se agrupan en 13 consorcios o “bloques” con planta baja y 4 pisos, cada uno con 60 departamentos. Las viviendas son de 4 y 3 dormitorios y en todas las plantas bajas hay departamentos especialmente diseñados -en total son 39- para aquellas familias que estén integradas por personas con alguna discapacidad y que precisan espacios amplios para poder circular. Los consorcios cuentan también, como todo edificio de más de tres pisos, con ascensores.

El proyecto, que es integralmente financiado por la Subsecretaría de Obras Públicas, incluye, tal como ha sido convenido con el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (la Fundación participó y ganó una licitación para llevar a cabo el proyecto), la construcción de una escuela, un centro de salud, un Centro de Gestión y Participación, un polideportivo y un centro comercial. Estas obras comenzarán a levantarse en el 2009.

También se realizarán las obras de infraestructura necesarias para que el nuevo barrio tenga luz, agua y gas natural, por lo que es preciso resolver de la forma más inmediata posible el financiamiento de este aspecto esencial en toda obra de urbanización. Además, desde el obrador de Castañares se han organizado junto con los delegados barriales otras actividades para el mantenimiento de los barrios. Las cuadrillas han hecho, entre otras reparaciones, arreglos en las calles para que las personas con discapacidad física pudieran moverse cómoda e independientemente. También han realizado construcciones y reparaciones de emergencia en las casas de vecinos con urgentes problemas habitacionales y se proveyó de agua potable a las familias del Parque Roca.

Castañares es también el lugar donde se inició un emprendimiento muy querido tanto por los trabajadores como por quienes lo impulsan, entre quienes están los delegados de los cuatro barrios, quienes formamos parte de la Fundación y varios de los mismos trabajadores. Aquí, en el comedor del obrador, comenzó el 20 de junio de 2008 la capacitación para días de lluvia “Compartiendo Lluvias”, un espacio de formación, reflexión y debate que los trabajadores disfrutan y aprovechan también para conocerse mejor, charlar y divertirse.

Resumen de lo realizado hasta el momento (10-2008):

 
  • 7 % de la obra construida, con diversos grados de avance en la construcción de las plateas y viviendas. La obra se encuentra en la fase inicial de la construcción de la primera etapa que constará de 220 viviendas.
  • Construcción de un comedor y de oficinas administrativas.
  • Instauración de una cuadrilla de mantenimiento para el centro de evacuados de Parque Roca.
  • Ejecución de una red de agua provisoria para el centro de evacuados de Parque Roca.
  • Levantamiento de una vivienda de emergencia y reparaciones varias en las viviendas de los barrios de origen de los trabajadores.
  • Reparaciones en las calles de los barrios de origen de los trabajadores.

EL BARRIO:

El predio de la obra de Castañares está rodeado de tres barrios: el barrio INTA (o Villa 19) y dos asentamientos: Obrero y Bermejo. En la obra también participan trabajadores del asentamiento conocido como Autopista 7 o Villa Cartón. Este asentamiento estaba ubicado bajo la autopista a la altura de Lacarra y Cruz, a 100 metros de donde termina el Parque Roca, y hoy están viviendo dentro del parque en un centro de evacuados del Gobierno de la Ciudad, a partir del incendio que sufrieron las familias en febrero de 2007.

Los propios vecinos de los barrios linderos al predio en el que hoy se está levantando la obra fueron quienes cuidaron esta tierra para que no fuera ocupada. Desde hacía tiempo la venían custodiando para que allí se hicieran viviendas. El proyecto de la Misión Sueños Compartidos en Castañares llegó para darle una respuesta a las familias damnificadas por el incendio y para poder concretar todo ese sueño que durante años habían tenido sobre el terreno los barrios INTA, Bermejo y Obrero.

Todos los vecinos que participan en el obrador de Castañares cuentan con representantes barriales que conforman cuerpos de delegados para cada uno de los cuatro barrios. También hay delegados de Autopista 7 que trabajan directamente en Parque Roca, porque allí también hay un grupo grande de trabajadores abocados a las tareas de mantenimiento, limpieza y sostenimiento de los comedores.

Autopista 7: “Villa Cartón”

En Parque Roca viven las familias de Autopista 7, asentamiento conocido como Villa Cartón. Su nombre tiene que ver no solamente con que muchos de los trabajadores que vivían bajo la autopista eran casi en su totalidad cartoneros, sino también con cómo estaban fabricadas las viviendas, de forma sumamente precaria. Por eso el incendio de 2007 provocó pérdidas totales, con alrededor de 300 familias que se quedaron sin techo. Los vecinos de Autopista 7, algunos con 15 o 20 años de antigüedad en el lugar, habían luchado mucho para que se oyera su reclamo de poder acceder a una vivienda digna, cansados de vivir entre plagas y de sufrir inundaciones, de quedarse un mes sin agua (como sucedió en el año 2005) o días sin luz.

De allí, después de ver cómo se quemaban sus cosas, de dormir en carpas, de esperar, sin nada, un techo bajo el cual poder estar, pasaron al Parque Roca, a partir de que el Gobierno de la Ciudad les construyera, a través de unas cooperativas de trabajo, unas viviendas precarias y provisorias en lo que sería la parte trasera del parque, lindera con la Autopista 27 de Febrero, al lado del Riachuelo. Pero aquí han quedado viviendo de una forma olvidada, como “escondidos”.
El centro para evacuados de Parque Roca es un asentamiento sumamente precario. El frío, los focos de infección, la falta de agua (pasan dos, tres días sin agua) y de alumbrado, son lo habitual. Y, además, quienes viven allí están aislados. No hay, por ejemplo, un médico para emergencias. Para salir y entrar del barrio dependen del ocasional funcionamiento de un micro que el Gobierno de la Ciudad ha dispuesto para el traslado de los vecinos. Por fuera de los horarios del micro, deben caminar cientos de metros a través del parque para poder realizar sus actividades. Cuando cae el sol, atravesar el parque a pie se torna muy peligroso.

Desde que Parque Roca se sumó a Sueños Compartidos, los vecinos pudieron con su trabajo ir realizando tareas de mantenimiento del lugar y mejorando su calidad de vida en el día a día, aunque sea en las cuestiones más básicas, mientras se construyen las casas en Castañares, donde ellos también trabajan.

Barrios Inta, Obrero y Bermejo

El barrio Inta (Villa 19) está constituido como villa con personería jurídica; sus delegados tienen representación surgida de elecciones. El Bermejo y el Obrero, por su parte, son asentamientos que todavía no han logrado ser reconocidos como villas, pero también cuentan con sus representantes elegidos, quienes tienen un alto grado de reconocimiento por su trabajo social desde las épocas de la conformación de los nuevos barrios.

Inta es la villa más antigua: tiene cerca de 30 años. En el momento de su formación, las condiciones en las que vivían sus habitantes eran muy precarias: debían atravesar el lodo y los zanjones para acceder a los medios de transporte y, cuando llovía, el barro se les metía en la casa. Las viviendas eran todas iguales, de chapa y cartón negro. El agua la iban a buscar a una fábrica cercana.
En la actualidad, y a partir de una esforzada lucha por mejorar su hábitat, los vecinos cuentan con calles con asfalto, sala de primeros auxilios, una iglesia y varios comedores comunitarios en funcionamiento. Gran parte de las casas son de material y están muy bien constituidas.
Pero, a pesar de la lucha y el esfuerzo de los vecinos, aún hoy la realidad habitacional es muy grave. El hacinamiento es lo habitual, con varias familias habitando en una vivienda, una en cada pieza, y compartiendo los servicios. Tampoco faltan las familias que viven en casas muy precarias y en una situación de pobreza estructural.
En cuanto a la infraestructura de la villa, ésta es la propia de todas las villas: la provisión de servicios se realiza mediante conexiones provisorias y no cuenta con gas natural.

La gran sobrepoblación de la villa Inta explica la conformación de los otros dos asentamientos más nuevos, Bermejo y Obrero, siendo éste último el barrio más reciente, conformado hace aproximadamente 4 años.
Tanto Bermejo como Obrero fueron mejorando a partir del propio esfuerzo de los vecinos para transformar las condiciones muy precarias en las vivían al principio, sin agua ni luz. A medida que los barrios crecían, sus habitantes debieron luchar contra los intentos de desalojo, aunque había familias que ya vivían en el lugar desde hacía años, con casas de material constituidas y un comedor comunitario en funcionamiento. Sólo la organización de las familias y la discusión en asambleas pudo encauzar la lucha que les permitió quedarse en sus barrios.

Existen lazos familiares y de origen entre Inta, Obrero y Bermejo que hacen que los vecinos, si bien reconocen identidades barriales diferenciadas, puedan trabajar y proyectar su futuro conjuntamente. En estos barrios conviven también en un grado muy alto diversas costumbres y prácticas culturales provenientes del intercambio migratorio y familiar. Trabajadores de origen argentino, paraguayo y boliviano han conformado una verdadera nueva comunidad solidaria.

Los tres barrios están altamente movilizados con el proyecto de Sueños Compartidos. Nuestro objetivo es que haya un integrante de cada familia trabajando en la obra. Pero, además del trabajo en sí, Sueños Compartidos ha provocado una mayor organización barrial y le ha dado nueva vida al barrio en múltiples aspectos. Los vecinos notan y comentan cómo ha cambiado la dinámica económica del lugar. Al haber muchos trabajadores en la obra, se ha generado una nueva demanda: abrieron comercios y, también, surgieron nuevas actividades. Por ejemplo, ahora hay muchas chicas jóvenes que trabajan cuidando a los hijos de las trabajadoras de la obra.

Trabajo digno para construir un hábitat social digno

Como proyecto integral de urbanización, los delegados barriales vienen trabajando en una línea: como las viviendas que se construyan en una primera etapa serán para los vecinos de Parque Roca, Obrero y Bermejo, lo que se quiere, como segunda etapa, es poder continuar la obra sobre los terrenos que actualmente están habitados por las familias de estos dos últimos asentamientos. Se demuele la villa para seguir construyendo, con la idea de poder avanzar hacia el mejoramiento de las condiciones de hábitat de los vecinos de Inta y construir, entre todos, un barrio nuevo y para todos.