El trabajador tiene derecho a “gozar de condiciones y medio ambiente de trabajo que garanticen la preservación de su salud y su seguridad” (inciso A del Art. 12 de los “Derechos y Obligaciones de los Trabajadores”; Anexo Decreto 911/96 Capítulo 1: Disposiciones Generales).
Los trabajadores de la Misión Sueños Compartidos -quienes tienen inscripción sindical en la UOCRA- poseen seguros de riesgo de trabajo, trabajan en una ambiente seguro y saludable y utilizan todos los elementos de seguridad requeridos por el Convenio Colectivo de la actividad, los cuales les son entregados en los obradores.
Nuestras normas de seguridad y procedimientos de trabajo figuran en los Programas de Higiene y Seguridad que cada obra de la Misión posee. Los programas se ajustan a la normativa vigente que, para el caso de la construcción, además del convenio de la UOCRA, está conformada por el Decreto 911/96 que reglamenta a la Ley de Seguridad e Higiene en el Trabajo Nº 19.587.
Los programas son elaborados por profesionales matriculados del Servicio de Higiene y Seguridad (servicio con el que toda actividad del rubro de la construcción está obligada a contar) instituido por la Fundación. Los profesionales de nuestro servicio visitan regularmente los obradores para verificar el cumplimiento del programa y proponer medidas que corrijan posibles desvíos.
En materia de prevención de accidentes, lo más importante en nuestras obras es la seguridad en los andamios, la utilización de arneses adecuados en las alturas y el uso de cascos de protección.
Los trabajadores también son provistos con botines antideslizantes, guantes, antiparras, protectores auditivos, máscaras y protectores de las vías respiratorias.
Se capacita continuamente a los trabajadores y trabajadoras para que respeten las pautas de seguridad, utilicen las herramientas y el equipo de protección personal adecuados a cada tarea y no porten accesorios peligrosos.
Para evitar accidentes y preservar la salud, los Jefes de Obra mantienen estrictamente el orden y la limpieza en los obradores, que cuentan con las señalizaciones y los equipos de protección colectiva adecuados, como las barandas y las instalaciones eléctricas provisorias reglamentarias.
Las capacitaciones están pautadas, de acuerdo a los programas elaborados, para ser realizadas por etapas a lo largo del desarrollo de cada obra. Se llevan a cabo tanto por personal del servicio de seguridad e higiene como a través de cursos implementados por la UOCRA.
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La forma de organización del trabajo que hemos propuesto y puesto en marcha en los barrios donde se llevan a cabo los Sueños Compartidos es comunitaria, inclusiva y dignificante. |
| ES COMUNITARIA... |
 …porque es local y colectiva, ya que son los propios vecinos del lugar enque se implementael proyecto de urbanización quienes son contratados por la Fundación Madres de Plaza de Mayo para construir las viviendas. Como los criterios de adjudicación de vivienda no se relacionan con el reclutamiento laboral, los trabajadores construyen para sus vecinos, para su barrio, y participan en un proyecto que les es común sin saber en qué etapa de ese proyecto les será asignada a ellos y su familia una vivienda, ni cuál será ésta entre todas las que están construyendo. Por eso es un trabajo colectivo “en, de y para la comunidad”.
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| ES DIGNIFICANTE... |
...porque  les permite a cientos de trabajadores agremiarse, obtener un salario en blanco y realizar una actividad digna y gratificante que les permitirá a su vez vivir en un hábitat más digno, cuidarse, formarse, educarse, luchar por sus derechos y poner en marcha proyectos que habían sido desechados o estaban ocultos en la maraña de la subsistencia individual y diaria.
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| ES INCLUSIVA... |
…  porque los proyectos de urbanización se llevan a cabo en zonas donde viven personas, trabajadoras y trabajadores, que conforman las clases más empobrecidas porque fueron excluidos del sistema y que quizá nunca tuvieron un empleo formal. Y porque, además de la marginación geográfica, el reclutamiento de trabajadores para las obras contrarresta también la exclusión sufrida a partir de otros condicionantes que, a veces, se superponen como “capas de exclusión” que las personas de los grupos más vulnerables y vulnerados parecieran estar obligados a cargar -a veces, desde su nacimiento-.
Las mujeres -contratadas en igual proporción que los hombres-, las personas mayores o con capacidades especiales y, en general, los trabajadores y las trabajadoras sin calificación o experiencia laboral previa, es decir todos, son incluidos en la obra y capacitados para la tarea. Por eso decimos que el trabajo es “para todos”.
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| LA DINÁMICA LABORAL |
En  cada obrador, la jornada laboral se inicia temprano en la mañana: a las 6.30 para aquéllos que desayunan en el comedor de la obra y a las 7.00 para los que eligen no hacerlo. Entre las 12.00 y las 13.00 horas, se desarrolla el horario de almuerzo; luego, hasta las 17.00 se continúa la labor: para los que eligen merendar, pueden hacerlo entre esa hora y las 17.30.
Cada obrador cuenta con un Responsable General, un Jefe de Obra, personal de administración, de seguridad y vigilancia nocturna, de cocina y comedor, y el personal de obra con los roles y funciones relativos a la construcción.
Dentro de la dinámica de trabajo, son parte fundamental del proyecto los equipos de fortalecimiento social que diseñan y coordinan actividades bajo el formato de talleres sobre diversos ejes que se relacionan con las problemáticas sociales cotidianas de los trabajadores y trabajadoras (salud, educación, familia, comunidad, derechos humanos, etc.) y que realizan la imprescindible tarea de asistencia social a los trabajadores y sus familias.
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