Dentro de poco comenzará la urbanización de Villa 20 donde, entre otras obras, los vecinos y trabajadores del lugar construirán 1300 viviendas financiadas a través de la Subsecretaria de Obras Públicas. Para poder comenzar necesitamos que se completen estudios de contaminación del suelo, debido a que en el predio funcionaba un depósito de autos que es necesario limpiar. Luego del estudio, que será realizado por la Universidad Tecnológica Nacional, se dispondrán las acciones necesarias para su saneamiento. Por ahora, hay un cercamiento del predio donde se hará la obra y se está en proceso de remoción del terreno.
El obrador de Villa 20 comenzó sus actividades el 11 de abril de 2008 y, en la actualidad, se encuentran trabajando 27 obreros, de los cuales 12 son mujeres y 15 son varones. Los trabajadores y trabajadoras se han capacitado en el sistema constructivo y están participando en capacitaciones formales y actividades de otros obradores. Los delegados gremiales, por su parte, están colaborando con los trabajadores en su incorporación al trabajo formal.
El obrador tiene también su personal de seguridad y administración, y el equipo de trabajo social está ya realizando diagnósticos e interviniendo en demandas específicas de las familias de los trabajadores.
EL BARRIO
Villa 20 es un asentamiento precario donde viven 38000 personas. Ocupa treinta y seis hectáreas, ubicadas entre Av. Gral. Fernández de la Cruz, Larraya, Batlle y Ordóñez, Miralla, las vías del Ferrocarril General Belgrano y Escalada, en el barrio de Lugano.
Es una villa muy grande. Y también muy pobre: la desocupación y subocupación son situaciones que los trabajadores de Villa 20 conocen demasiado bien. Con una población en la que la mitad de las personas son niños y adolescentes menores de 18 años, el 40% de los adultos en condiciones de trabajar se encuentra desocupado o realizando actividades de subsistencia. El déficit con relación a los servicios públicos indispensables es severo: las 6700 familias de Villa 20 soportan conexiones de agua, redes cloacales y extensiones del cableado de luz precarias y muy deterioradas. Pero, además, hay otra situación muy grave con respecto al hábitat de las familias. Cerca de las manzanas más nuevas de la villa se halla un antiguo depósito de autos (el depósito judicial de autos incautados Playa General Fernández de la Cruz). En estas manzanas se detectaron varios casos de niños contaminados por metales pesados, entre ellos plomo, porque este “cementerio” de autos es un generador ininterrumpido de sustancias contaminantes que requiere urgente solución.
A pesar de todo, la villa le ha hecho frente a la situación y se ha organizado a través de la junta vecinal “Frente hacia el futuro”. La junta, que se formó en 1999 -en plena escalada de la desocupación en el país-, ha canalizado las demandas de los vecinos. Por eso funcionan hoy 13 comedores comunitarios, una biblioteca popular, un jardín maternal, una escuela, un centro de salud y un Centro de Ayuda a las Familias. Este último es un espacio destinado a la atención pedagógica y médica de niños que fue creado por el Programa Nacional de Radicación, Integración y Transformación de Villas.