La economía mundial, en la etapa actual del capitalismo, caracterizado preponderantemente por la globalización financiera neoliberal, se encuentra ya, desde hace más de un año, atravesando una crisis de gran magnitud, que no ha llegado aún a su piso y sobre la cual todavía no hay consenso respecto a su duración y a la magnitud de sus consecuencias negativas sobre la actividad económica. Esta crisis tiene su epicentro en el corazón del imperio, los Estados Unidos y es resultado de la política económica de la derecha estadounidense, ultra liberal, concentradora en pocas manos de los ingresos y la riqueza y que ha endiosado al mercado y descalificado la acción del estado y que ha sido apoyada y adoptada por otras potencias mundiales, Inglaterra en primer lugar y por la comunidad financiera internacional con el FMI a la cabeza...