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UN NUEVO MODELO DE PAREJA POLÍTICA |
 06/09/2011 El 10 de noviembre de 2010, León Rozitchner publicó esta nota en Página/12, que aquí reproducimos a modo de homenaje. ¡Gracias, León! Por León Rozitchner *
Néstor Kirchner no hizo, es cierto, la revolución económica que la izquierda anhela: inauguró –nada menos– una nueva genealogía en la historia popular argentina: "Somos hijos de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo", nos dijo, abriendo los brazos de una fraternidad perdida. Fue capaz de hacer reverdecer un lugar en el espacio político que, según es pensable, los hombres les debemos a las madres, al menos a las de la primerísima infancia, sin las cuales el anhelo de una vida feliz no hubiera sido posible. Viniendo desde el horror que los asesinos habían marcado en el cuerpo de cada argentino, abrió el lugar a una Justicia que no venía sólo del derecho: venía desde ese "otro derecho" que es un orden previo a la ley que la violencia sostiene, engendrado desde el cuerpo amoroso de las Madres, no del cuerpo del Estado y del Padre Terrible. Esa es desde entonces nuestra nueva ascendencia política. Había que tener, para hacerlo, una fuerza afectiva y un coraje que venía desde más abajo y desde algo más profundo para hacer reverdecer en el cuerpo de la ciudadanía aterrada una imagen de cobijo y de vida (que quizás ya esté madurando sus frutos en el campo político). En esa dramatización sintética con la cual Kirchner inicia su gobierno –la Ultima Escena– dos modelos de Argentina se enfrentan y uno de ellos triunfa cuando la efigie del jefe de los asesinos es bajada a tierra. Podemos decir que fueron las Madres y las Abuelas, todas figuras femeninas, aquellas que en medio del horror implacable, y sólo por salvar a los hijos que habían engendrado, inauguraron un nuevo espacio político –el espacio del amor generoso materno en el campo patriarcal impiadoso–. Las Madres despiertan en casi todos nosotros la promesa de una felicidad perdida que quedó grabada en el fondo del alma. Esas son ahora las premisas históricas y colectivas de nuestro recomienzo: parten desde donde las madres procuran al hijo su cobijo, allí cuando ellas le dan todo sin pedirle nada, por amor al arte, sin equivalentes, ese orden amoroso donde se inicia espontáneamente el derecho a la vida (tan contradictorio y opuesto al capitalismo) y que ese sea el lugar ensoñado de una "vida feliz" que todos –desde San Agustín a Marx– le reconocen a la primera infancia, como si ella relampagueara siempre en un instante de desesperanza. Y es lo que la derecha no podía imaginar siquiera que le pasara a tanta gente cuando muere Kirchner. No entienden a éstas, nuestras madres que lloran con Cristina la muerte de un hombre que por lo menos no quiso ser déspota: que tenía algo de madre y de femenino en su destartalada estampa. Por algo los blancos pañuelos de las Madres fueron el sudario que cubría los restos de Néstor.
Intentemos leer lo que nos está pasando desde esta otra perspectiva, que por incluir lo llamado "subjetivo", donde el afecto y lo imaginario abren de nuevo la Primera Escena primordial, no es menos material, social y política. Sería deseable que para pensar la política nosotros también bajemos a tierra para buscarla desde nuestro personal origen. El hombre y la mujer, cuando sus cuerpos en verdad se aman y se compenetran, intercambian las figuras de los amores que los hicieron nacer a la vida como semejantes en la diferencia. Así también se hicieron los Fernández-Kirchner: un modelo de pareja humana que corrige y amplía a la pareja del primer peronismo, donde Evita sumisa proclamaba la necesaria adoración al hombre que la había escogido sacándola de la turbiedad de las candilejas porteñas. Ella era sólo el complemento sumiso: hacía por caridad cristiana, para ayudarlo, lo que Perón hacía por ley del Estado, mientras les pedía a los descamisados que lo amaran al Coronel con la misma devoción femenina –no materna– con que ella lo amaba. El, hombre-hombre por un lado, ella mujer-sumisa-amorosa y devota por el otro.
Cristina Fernández es una mujer que se unió a un hombre desde otro lugar corporal histórico: donde el encuentro de la heterogeneidad de los sexos en la militancia temprana no se impuso como sumisión, sino como igualdad dentro de esa diferencia. Seamos objetivos: ambas son dos modelos que una misma matriz política engendra. Cristina no es más buena ni más mala que Evita: es una mujer histórica distinta, aunque algo las una y otro algo las separe. Cristina es un animal político femenino en pie de igualdad con el animal político masculino de su marido Néstor, cosa que no pasaba con Perón y Evita. Ocupa un rango superior a Evita en la escala de Richter de la evolución femenina. Aquí las diferencias no se contraponen, sino que se complementan, como se complementan los cuerpos que al amarse se unen. De allí surge, desde muy abajo, otro modelo político –tiránico o acogedor, según sea la cifra– en los representantes del poder colectivo en el gobierno. Y por eso también desde allí surge ese odio nuevo, tan feroz y mucho más intenso, que se apoderó de gran parte de nuestras clases media y alta argentinas.
Por eso, tantas mujeres sumisas y ahítas de alta y media clase, tan finas y delicadas ellas, no nos ahorran sus miserias cuando se muestran al desnudo al dirigirle sus obscenas diatribas: no ven lo que muestran. Son mujeres esclavas del hombre que las ha adquirido –o ellas lo hicieron– y al que se han unido en turbias transacciones, donde el tanto por ciento y las glándulas se han fusionado en una extraña alquimia convertida en empuje que llaman "amoroso". La envidian a Cristina desde lo más profundo de sus renunciamientos que el amor "conyugal" exige pero no consuela. Cristina las pone en evidencia a todas: se han quedado, sin jeans que las ciñan, con el culo al aire. Ella tiene, teniendo lo mismo o más de lo que ellas tienen, lo que a todas juntas les falta. Pero saben que tampoco podrían nunca llegar a tenerlo. Por eso, ellas no la envidian: la odian como a una traidora de clase –de clase de mujeres, digo–. La han cubierto de insultos y desprecios: de las ignominias más abyectas que nunca vi salir antes de esas boquitas pintadas de servil encono. Cristina las pone fuera de quicio. Esto también constituye el suelo denso y material de la política, tan unido a la lucha de clases entre ricos y pobres. Ellas también son el resultado de la producción capitalista de sujetos en serie: mercancías femeninas con formas humanas, con su valor de uso y su valor de cambio.
¿Y del odio de sus maridos? De esos machos viriles que ven en Cristina, mezclados con sus maduros atractivos femeninos que les hacen cosquillas desde el cerebro hasta sus partes pudendas, a esa mujer que un flaco feo y bizco ha conquistado, no se la tragan. Primero los humilla que sea el suyo un tipo de mujer que nunca ni siquiera podría posar en ellos su mirada, y que los supera con su inteligencia. Segundo, y como consecuencia, ven avanzar el peligro en la amenaza de un modelo femenino que termine con la sumisión de sus mujeres en las cuales ellos han invertido tanto: toda una vida de negocios turbios y de duro trabajo de oficinas, de atender la clientela, de contar ganado o hectáreas de soja, y de groups financieros para poder "mantenerlas", como si de amor se tratara esa transacción que los sigue minando por lo bajo y los hace sentir tan vacíos e impotentes y adictos al Viagra. Sienten en la figura femenina desafiante de Cristina –aunque exageren– la revolución en marcha.
¿No ven todos ellos en el nuevo modelo de mujer que Cristina Fernández les ofrece, un desafío, un estado de insubordinación y hasta de guerrillerismo cuando de la liberación de las mujeres y la amenaza del orden amoroso materno alcanza la política? La "seguridad" por la que todo lo establecido clama –desde la CIA y hasta los inversionistas–, ¿no será la que también alimenta la inseguridad de la pareja pequeño y gran burguesa, por más plata que tengan, esa corriente nueva que desciende incontenible como agua turbia que todo lo arrastra, hasta alcanzar el campo de la política que cruje entonces ahora tanto desde abajo como desde arriba? Los hombres honestos y las fieles mujeres y felices estamos en peligro, nos gritan implorando y añorando el terror de las fuerzas represivas: se mueren de miedo. Y ahora, como antes con Evita y ahora con Néstor, prolongando a los asesinos saludan y dan vivas al cáncer y al infarto. Gritan, frente al enemigo, "viva la muerte", como aquel general franquista durante la guerra civil española. Sienten el peligro, forman un solo bloque con sus hombres: no quieren perder nada.
Si les preguntáramos a muchos de nuestros políticos ¿en qué ha quedado convertida la figura de la madre que les dio la vida?, los hechos contestan. Entre la madre de la infancia y las mujeres, la codicia y el dinero se han interpuesto. Algunos ya no van de putas porque tienen plata, compran las "modelos" y las tienen ahora en casa. Este también es un "modelo" político de la pareja humana en el capitalismo.
Y aquí es entonces cuando volvemos a Cristina Fernández, que no es sólo "de" Kirchner. Es nuestra Presidenta –¿para muchos, acaso, una "madre política"?– que, sobre la estela de nuestras Madres, ha asumido un modelo fraternal distinto en su ser mujer política. Por eso es que quizás tanta gente ve en ella lo que ninguna otra mujer en nuestra escena actual (ni tampoco casi ningún hombre) ha sido capaz de suscitar en nuestra última historia. Quizás el orden amoroso pueda llegar por nuestro afecto y nuestra memoria, ese que venciendo el terror las Madres han abierto para la ciudadanía, a convertirse en la premisa sensible de una nueva voluntad y de un nuevo razonar político: que se abra en la democracia el acogimiento y el fervor de las madres de nuestra primera infancia. Quizás ella con nuestro apoyo logre prolongarlo y, al hacerlo, nuestras propias fuerzas de hombres que recuperan su origen al sostenerla se ahonden. Para sostenerla con nuestro cuerpo sensible del cual el Espíritu Santo nos había despojado de nuestras madres carnales al reemplazarlas con una Madre postiza: exangüe, melancólica y virgen.
Con las nuevas madres argentinas ha vuelto a ocupar la escena política esa primera mujer-madre corporal, gozosa y generosa, que todos –hombres y mujeres– hemos tenido para poder llegar a la existencia y ahora a la vida política de la que el terror de Estado nos había distanciado. Es nuestro propio fundamento más hondo el que ha reverdecido con ellas. Quizá la política necesite ahora el apoyo de todos nosotros desde más adentro y desde más abajo. Porque Cristina Fernández-Kirchner ha prolongado y asumido como mujer-madre, y con el hombre que fue su marido, un nuevo modelo social de pareja política. No es poco para recuperar el origen materno del imaginario colectivo que busca una sociabilidad distinta. De todos modos, habremos ahondado un lugar nuevo y más fuerte si, para defendernos, la defendemos: no nos queda otra. Y no he sido ni soy, por eso, "kirchnerista". |
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CREAN UN FIDEICOMISO PARA SOSTENER LA ACTIVIDAD DE SUEÑOS COMPARTIDOS
Por Gabriel Morini Para Tiempo Argentino |
 31/08/2011 Artículo publicado hoy en el diario TIempo Argentino
El objetivo es que la Fundación Madres de Plaza de Mayo pueda continuar todos sus emprendimientos. El fondo no será embargable y permitirá hacer frente a la situación financiera de la organización. El gobierno apoyó la iniciativa.
Un haz de luz se abre para que la Fundación Madres de Plaza de Mayo pueda continuar con su obra y con los emprendimientos que ya lleva concretados. La creación de un fideicomiso que administre todos los bienes de la Fundación fue la solución ideada para que la entidad pueda hacer frente a la comprometida situación financiera en la que quedó, luego de que se conociera el desvío de fondos que hoy está investigando la justicia federal, y que tiene como principal sospechado a su ex apoderado, Sergio Schoklender. La nueva administradora tiene el aval de la Casa Rosada y es una propuesta que surgió desde un sector de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para afrontar las deudas que la organización contrajo con proveedores y empleados, logrando de esta forma que todos sus bienes sean inembargables.
El objetivo principal es salvaguardar el proyecto de inclusión social originalmente propiciado por Madres, luego de que los distintos obradores del programa Sueños Compartidos fueran delegados a las intendencias y gobernaciones donde la Fundación había comenzado a construir viviendas. La radio AM 530, la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi) que funciona en la ex ESMA y la fábrica de paneles con los que las Madres edificaban las viviendas quedarán protegidos bajo una figura legal que impide su quiebra y les permite seguir trabajando.
El convenio para la constitución de un fondo fiduciario –herramienta que permite transferir activos y pasivos para que un tercero los administre conforme a un objetivo determinado– fue firmado el pasado 18 de agosto y ya está en marcha. La gestión para su concreción llegó de la mano del intendente de Quilmes, Francisco "Barba" Gutiérrez, quien además representa a un sector de la UOM interesado en la continuidad de la fabricación de los paneles del modelo constructivo de Madres, único destinado a la vivienda social. Gutiérrez les llevó la propuesta a las máximas autoridades de la Secretaría de Obras Públicas, José López y Abel Fatala, quienes en representación del gobierno nacional monitorearon de cerca la negociación, además de contar con el apoyo a nivel técnico que aportó el ministro de Economía, Amado Boudou. "Ni un paso atrás" es el nombre que lleva simbólicamente el fondo para el que se convocó a quienes intervinieron exitosamente en el manejo de la situación de crisis del propio gremio de los metalúrgicos.
Aunque la Fundación no dejará de controlar ninguno de sus emprendimientos, e incluso aportará materiales y dirección técnica a las obras que aún están pendientes, el dinero para sustentarlos será distribuido por el fondo. "Sanear las finanzas de la entidad es el objetivo clave para poder avanzar en la reestructuración de la deuda total. El objetivo del fideicomiso es constituirse como interlocutor para hacerse cargo de las obligaciones de la Fundación con un plan de pagos creíble y cumplible", confirmaron a Tiempo Argentino desde Madres. En un primer paso y durante los próximos meses, contadores y profesionales realizarán un análisis sobre el estado de las finanzas de la entidad, actualmente con las cuentas bancarias embargadas por la justicia, además de algunos pedidos de quiebra, luego del descalabro económico que sobrevino a la expulsión de los hermanos Schoklender.
Con un diagnóstico certero, el fondo fiduciario –a través de la administradora– manejará los recursos que provienen de la fábrica de paneles para hacer frente a los pagos adeudados y será el sostén de la radio, el centro cultural y la universidad. En una segunda etapa, cada una de estas áreas –que se solventaban a partir de lo recaudado por la construcción de viviendas– deberán ser autosustentables. La radio, por lo pronto, ya definió una apertura a la publicidad comercial, antes vedada. Mientras tanto, la entidad que preside Hebe de Bonafini realizará una tarea de reingeniería, para lo cual también abandonará varios edificios que habían sido alquilados por los Schoklender, entre ellos el de la imprenta que regenteaba Pablo, y modificará su estructura intentando conservar las fuentes de trabajo. Además, aplicarán controles cruzados entre el fondo, la administradora y la propia organización como condición del convenio firmado. "A largo plazo y cuando la situación esté totalmente normalizada, la idea es que la Fundación retome el control de todo, ya sin la ayuda del fondo fiduciario", confió a este diario una fuente que formó parte del acuerdo.
El interés de la UOM es preservar el empleo y la producción en la fábrica de paneles, compuestos por dos mallas de acero de alta resistencia, vinculadas mediante conectores soldados y entre los que se intercala una placa de poliestireno expandido. Ubicada en Barracas, debió detener su producción durante dos semanas apenas desatado el escándalo que tiene a los Schoklender investigados por presunta "defraudación a la administración pública, lavado de dinero y asociación ilícita". A su alrededor también habían armado una estructura contable y financiera cerrada que les respondía, y que ahora las Madres dejarán a cargo de la nueva administradora.< | | Páginas 1 |
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