|

Karina Romero, 39 años
Yo entré en el Jardín, en octubre de 2007. Siempre trabajé en parroquias haciendo trabajo social con chicos y en cooperadoras. Cuando empecé y conocí la historia y el trabajo que hacían me pareció increíble. El hecho de darles trabajo a chicas que no eran docentes, me sorprendió.
Al principio cuidábamos chicos y no teníamos formación pedagógica, pero hubo todo un avance en ese sentido. Se hizo la separación de salas, se acomodaron los horarios y se incluyó mucho más a los padres, aparte de todos los talleres que funcionan y las capacitaciones para nosotras.
En el 2008 me tocó estar en sala de 4 y tuve más responsabilidad. Había 2 o 3 casos específicos que eran muy difíciles y hubo que probar diferentes cosas. Yo me comprometo mucho con el laburo, primero porque me gusta y segundo porque me cayó del cielo. El hecho de trabajar con Madres, sabiendo su historia y su lucha es increíble. Con los chicos me pasa que me comprometo mucho con la historia de cada uno y a veces no puedo separar las cosas. Me iba a mi casa y seguía pensando en ellos…
La verdad que esto es más que un trabajo. Yo quiero que todos los nenes sean felices y nosotras ahí aportamos un granito de arena para que eso pase.
En octubre del año pasado, entró la primera docente: Romi. Y entró en la sala de 4 conmigo. La verdad trabajamos muy bien juntas. Nos consultamos todo, nos bancamos y compartimos lo que nos pasa. Cuando nos enteramos que íbamos a estar juntas este año con sala de 5 nos pusimos muy contentas. Al principio me dio un poco de miedo, porque íbamos a tener mucha responsabilidad, pero con Romi podemos las dos. Aparte los chicos todos los días avanzan un poco más ¡y trabajan tan bien! Estoy feliz por todo lo que está pasando. Con Romi siempre decimos que caímos en el lugar justo, que acá se siente lo que no sentís en otros lugares. Éste proyecto es un regalo. Y la verdad siendo tan grande, es raro que no todos sepan lo que esta pasando. Cuando alguien se enoja, dice algo y sale a decirlo, todos los medios van… pero ninguno viene a contar lo que está pasando acá o en cualquiera de los obradores.
A veces me da miedo que esto se termine, porque estés de acuerdo o no, el proyecto es importante. Alguien está haciendo algo y mucha gente tiene trabajo y oportunidades. Y nuestro compromiso tendría que ser más grande aún.
|